El cuero como subproducto de la industria alimentaria
En Gusti Cuero somos conscientes de que el uso del cuero plantea cuestiones éticas. Por eso hemos decidido explicar con transparencia el origen de nuestras materias primas. Utilizamos cuero de vaca, de cabra y de búfalo. El cuero que usamos no procede de animales criados o sacrificados para obtener su piel, sino que se trata exclusivamente de un subproducto de la industria alimentaria.
El consumo de carne implica el sacrificio de animales, tanto en la India como en Europa. En este contexto, la piel es uno de los residuos que se generan tras el procesamiento del animal. Si no se le diera un nuevo uso, normalmente se trataría como basura y se desecharía. Al transformarla en productos duraderos, contribuimos a aprovechar un recurso ya existente, en lugar de fomentar una producción adicional.
Una vaca adulta pesa, de media, entre 500 y 900 kg. Dependiendo de la raza, la edad y las condiciones de cría, entre el 50 % y el 70 % de su peso corresponde a la carne destinada al consumo. El resto son huesos, grasa, vísceras y piel. La piel es, por tanto, un subproducto que se obtiene de esta cadena de producción.
Para nuestros bolsos y accesorios, aprovechamos estas pieles con un enfoque de valorización integral. Les damos una segunda vida mediante un trabajo artesanal que las transforma en objetos duraderos que se pueden usar durante muchos años. Este enfoque forma parte de un uso consciente de los recursos ya existentes. También apoyamos un consumo más consciente: comprar menos, pero mejor, y dar prioridad a los productos diseñados para durar. En este sentido, nos parece más sensato utilizar un material que ya proviene de la industria alimentaria que dejar este recurso sin aprovechar.
